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Los marcianos han ganado

El año pasado marcó el 120 aniversario de mi novela favorita: La Guerra de los Mundos de H.G. Wells. Desde niño he sentido auténtica fascinación hacia esos aterradores trípodes, armados con tentáculos de acero y rayos ardientes. Intenté celebrar esa fecha publicando una adaptación infantil del libro, y un juego de mesa que, finalmente, verá la luz en 2020.


En el espacio de unas pocas semanas han aparecido no una sino dos series basadas en el clásico de Wells. Debería estar contento, pero no lo estoy.



En primer lugar, hablaré de la adaptación de la BBC que se anunciaba como una superproducción de época "fiel al original". Curiosamente, ha llegado a España antes que a la propia Gran Bretaña.


Pues bien, diría que ha sido una decepción total... si no fuera porque ya me esperaba que estuviéramos ante un desastre de proporciones marcianas.


La BBC no está en su mejor momento. The ABC murders (con John Malkovich) era aburrida y un insulto a Agatha Christie, la adaptación de La Ilíada de 2018 resultaba poco menos que patética y The White Queen, que tiene buenos valores de producción, cuenta con algunos momento de glorioso ridículo que no detallaré aquí.


La miniserie adapta la trama de La guerra de los mundos de forma un tanto lineal, cambiando la época en solo 20 años (de finales del siglo XIX a principios del XX) para así poder usar uniformes de la Primera Guerra Mundial y ahorrar a la producción unos cuantos chelines. También se añaden alguno detalles de la vida personal de Wells y una subtrama en una especie de distopía retrofuturista en la que la humanidad ha ganado pero la Tierra ha pasado a convertirse en un planeta rojo.


El hecho es que la serie no empieza mal del todo, pero la cosa cae en picado tras el final del primer capítulo. Se nota muchísimo que falta presupuesto para contar lo que quieren contar: no hay suficientes figurantes y no hay suficientes escenas de devastación. Además, eso de que es "fiel" al libro vamos a dejarlo, porque se inventa tanto o más que la versión de los años 50.


En términos de dirección, yo diría que está muy mal rodada. Esto es algo un poco difícil de explicar. Por ejemplo: las escenas de tensión no dan miedo y las escasas secuencias de acción tampoco resultan emocionantes. Momentos como la muerte del ministro deberían haber sido siniestros y casi hasta dan risa.


Esta planificación deficiente acaba afectando al desarrollo de la propia historia. Por ejemplo, aparece la batalla de la nave de guerra Thunderchild contra los marcianos. Un capítulo muy bueno del libro, normalmente ignorado en las adaptaciones. Pero claro, no hay dinero para filmar una batalla naval. Así que se ve en la lejanía. El problema es que hasta ese punto, los trípodes han sido una fuerza invencible. No daba la sensación de que pudieran ser derribados de forma alguna. De repente, uno cae. ¿Como, cuando, donde? ¿Tengo que parar el frame para enterarme de lo que está ocurriendo?


Los trípodes, por cierto, no tienen mal diseño. Pero los marcianos son basura. Arañas con aguijones de mosquito. Unos animalillos muy poco intimidantes y que no dan la sensación de vivir en una sociedad avanzada. Además, ¿de dónde salen? La serie da a entender que los vehículos extraterrestres no vienen en naves contenedoras, sino que se autoconstruyen con una especie de nanotecnología que parece petróleo a ojos humanos. Entonces, ¿como ha podido llegar ahí ningún ser orgánico, y menos de ese tamaño? ¿Pilotaban ellos las máquinas de guerra? ¿Cómo?


Hablando de la nanotecnología: a ver, sé que las nubes de polvo y los fluidos raros son fáciles de hacer por ordenador. Pero ya basta. Es feo, es poco ingenioso y arrebata a la amenaza toda fisicidad. En los 90 tenía sentido. Ya no.


Lo cual me recuerda: si en una peli de vampiros quemas la piel a un vampiro, por favor, que el efecto no desaparezca inmediatamente cuando el personaje se aparta de la fuente del dolor. Queda MAL. Queda CUTRE. Y da la sensación de que el bicho es invencible. El ejemplo más claro es Drácula Untold y, aunque no es una peli de vampiros, también ocurre en Maléfica.


Por último, tengo que mencionar un aspecto del guión que considero importante. Mis más sinceras felicitaciones al equipo de guionistas por haber entendido los temas de la novela mejor que los americanos (sobre todo en lo relativo al colonialismo y al darwinismo). Ahora bien: es un poco insultante que los personajes digan la moraleja EN VOZ ALTA. Y en algunas situaciones resulta absurdo. Sobre todo cuando el personaje escogido para decir según que cosas es el menos adecuado.


Mi veredicto: bien por la peliroja protagonista. Mal por todo lo demás.



Ahora vayamos con la opción B.


Cuando se anunció una versión alternativa de la cadena FOX me temí lo peor. Las series en abierto de ciencia ficción suelen ser, por decirlo suavemente, una puta mierda. Y esta estaba ambientada en la actualidad. Ya me esperaba ver a chavales hipermusculosos sin camisetas luchando contra marcianos animados con un PC de los 90. Y, por supuesto, referencias veladas a la película de Spielberg.

Pero, contra todo pronóstico, la versión de FOX es más seria que la de la BBC... o al menos eso parece tras un primer episodio en el que un montón de gente vieja mantiene miradas muy intensas y habla lentamente. ¿Es esto bueno? Pues depende.


De momento solo he visto una hora de una serie que tendrá una primera temporada de 8 episodios y, como todas las series en abierto, aspira a la eternidad. Supuestamente, no estoy preparado para opinar. Pero ya hay varias cosas que han quedado claras tras el episodio inicial.


En primer lugar, que a los creadores de la serie les importa un pito el clásico de HG Wells y no tienen la menor intención en adaptarlo. Solo quieren usar el nombre porque es famoso y está libre de derechos. Pues bien, pues vale.


En segundo lugar, todos los elemento del género de invasiones están ausentes. De forma deliberada, claro. Supongo que para algunos esto será un movimiento valiente y añadirá interés a la historia. Yo no soy uno de esos "algunos". No hay grandes vehículos disparando rayos y sospecho que los monstruos viscosos van a ser escasos y poco relevantes en el devenir de los acontecimientos. No hay máquinas de guerra de tres patas. No hay tentáculos. No hay guerra. Es un drama postapocalíptico de zombies sin zombies.


Las películas de Christopher Nolan, aunque intentan ser "serias" y estar ambientadas en mundos más o menos reconocibles, no renuncian a los elementos más divertidos del género fantástico. Batman viste de negro y realiza hazañas impensables para ningún ser humano corriente. Joker y Bane son supervillanos siempre dos pasos por delante del espectador y capaces de soltar diálogos shakesperianos con total tranquilidad. Inception está repleta de combates que desafían a la gravedad y construcciones dignas de Escher.


Esta producción, sin embargo, está inspirada en el estilo visual y en el tono de las películas "de prestigio" europeas. Esto significa que existe un interés importante en mantener un nivel de calidad consistente, un núcleo temático sólido y una estética cercana y realista. Pero claro, también significa que es un puto coñazo. Así que no creo que la siga todas las semanas.


Mi veredicto: aún peor que la otra porque aquí ni siquiera salen pelirojas.



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