• Kike

UNA CHARLA SOBRE ROBERT E. HOWARD

Actualizado: 9 de jul de 2018

Si te gusta la fantasía y, sobre todo, la fantasía heroica, tienes que leer los relatos de Conan el cimmerio. Los de verdad, los de Robert E. Howard. Escritos en los lejanos años 30, son el origen de todo lo que amamos en el género. Historias cortas pero intensísimas, con una fuerza y una claridad narrativa difícilmente igualadas por ningún otro autor.


Lo cierto es que pocos escritores han sido tan influyentes como Robert Ervin Howard y, a la vez, tan denostados. Sus textos han sido objeto de crítica, modificaciones, secuelas, precuelas y transformaciones de todo tipo. Afortunadamente, la obra original ha sobrevivido y, como un colosal guerrero bárbaro, ha acabado alzándose sobre una montaña de cráneos demostrando su superioridad, riéndose del infortunio.


Patrice Louinet no es cualquier fan. Es doctor en literatura y, probablemente, el mayor experto en Howard del universo conocido. Todas su vida ha luchado contra prejuicios y estereotipos. Durante años, ha buceado en un mar de notas y papeles amarillentos. Gracias a sus esfuerzos, podemos hoy disfrutar del trabajo del escritor tejano tal y como él lo escribió, sin colorantes ni conservantes.


Recientemente, Louiniet ha publicado "The Robert E. Howard Guide" , un libro pensado como introducción al fascinante mundo del autor y a sus extraordinarios personajes. Podéis comprarlo aquí.


Actualmente, Patrice Louiniet también coordina la publicación de una serie de novelas gráficas a todo color basadas en las historias originales de Conan, sin relación alguna con los comics de Dark Horse o Marvel. Podéis leer más (en francés) aquí.


Hace poco tuve la suerte de entrevistar a este interesantísimo erudito galo. ¡Y aquí tenéis el resultado!




En primer lugar, muchas gracias por la entrevista. La primera vez que leí a Howard fue en la colección de libros que tú ayudaste a publicar. ¿Cómo recuerdas la recepción que tuvo? ¿Crees que las cosas han cambiado en los últimos diez años, en como la gente ve a Howard como autor?

- Sí, las cosas han cambiado mucho. Por supuesto, la mayor parte de la gente todavía asocia Conan con Schwarzenegger y su infame “oír el lamento de sus mujeres”, pero el mundo de la fantasía en su conjunto parece haber tomado nota de la importancia de Howard en la historia del género. Los volúmenes fieles al original que edité para Del Rey son ahora el estándar para todas las ediciones que han aparecido en todo el mundo y esto ha permitido a investigadores y literatos estudiar el trabajo de Howard. Ahora mismo hay muchas tesis doctorales sobre el autor o su obra, algunas de las cuales están siendo escritas en este mismo momento, algo que parecía imposible hace veinte años.


Me parece increíble que la obra de Howard no estuviera disponible en su formato original, inalterado, hasta principios del año 2000. ¿Por qué crees que esto ocurrió? ¿Piensas que Sprague De Camp hizo mucho daño a la figura del autor?

- De Camp se negó a publicar los cuentos de Howard tal y como él los escribió. Estaba empeñado en “corregirlos” e incluir historias adicionales a la “saga”. De Camp promocionó muchísimo Conan, pero eso era sólo porque era la vaca que estaba ordeñando. Sí, hizo muchísimo daño a Howard y su reputación. Afortunadamente, ya hemos pasado esa fase. De Camp es un completo desconocido para la nueva generación de fans de Howard.


¿Puedes hablarnos un poco de tu trabajo en el juego de mesa de Monolith*? ¿Tienes una miniatura favorita o un dibujo que te guste especialmente? ¿Hay algo que cambiarías del producto final?

- ¡La historia de mi participación con Monolith es bastante larga! Pasaron muchos años hasta que el proyecto se materializó. El elemento más importante de esta historia es que yo estaba involucrado porque los responsables querían mantenerse cerca del Conan de Howard y no hacer a un bárbaro genérico. Antes de Monolith era una feliz coincidencia encontrar una migaja del trabajo de Howard en el producto final. Sin embargo, aquí su memoria era central en todo el proceso. Creo que sería genial si los jugadores se ven lo bastante interesados en los escritos de este tío de Texas como para echar un vistazo a lo que realmente importa: sus libros.

Respecto a los dibujos y las miniaturas, bueno, hay muchas que amo y unas pocas que no me gustan. Una queja que hice desde el principio fue su visión de los pictos, que parecen una suerte de Neandertales grotescos, en lugar de los cazadores ágiles y sigilosos de Howard. Así que, evidentemente, no todo es perfecto en el juego, y sí, existió cierta presión hacia el final de la campaña de Kickstarter, cuando empezamos a romper un record de recaudación tras otro… pero diría que estoy contento al 90% con el producto final, y muy contento de haber participado en él. Otro aliciente es que el juego parece haberse convertido en un ejemplo para todo aquel que quiere crear juegos y productos inspirados en Howard, buscando, al fin, una mayor fidelidad al original literario.


*Patrice Louinet participó como consultor en la creación de un gran juego de mesa con miniaturas basado en los cuentos de Conan. Esta entrevista se hizo antes de que se hiciera público otro proyecto similar, protagonizado esta vez por Solomon Kane e igualmente supervisado por Louinet. El juego ya ha sido financiado a través de kickstarter y se espera que sea enviado a los mecenas en cosa de un año.

Si prefieres no habar de política, me parece bien. Pero hay algo que quisiera comentar: cada vez que sale a la luz un nuevo producto de Conan mucha gente reacciona con violencia, y dice que las historias originales son racistas, sexistas e incluso fascistas. Veo muy difícil considerar a Howard "sexista" dadas sus palabras sobre la importancia de las mujeres en la sociedad y las heroínas literarias que creó: Helen Tavrel, Agnes, Sonya de Rogatino... eso para mi está claro. El racismo ya es un asunto más peliagudo pero, considerando la época y el lugar en que nació, yo diría que incluso tenía ideas radicalmente opuestas a las de sus vecinos (odiaba toda forma de esclavitud en un tiempo en el que el viejo sur se veía con cierto romanticismo). Lo curioso del asunto es que todos los expertos en Howard que conozco son más bien progresistas: Roy Thomas, Mark Finn, Al Harron, Fredrik Malmberg o tú mismo. Mi pregunta es: ¿crees que algún día los aficionados a la literatura de "espadfa y brujería" se librarán de ese extraño estigma?

- Quiero aclarar que Howard era cualquier cosa excepto un fascista. Se consideraba, de hecho, "antifascista" y escribió sobre el tema en numerosas ocasiones. Respecto a la relación de Conan con la extrema derecha, es posible que sea el personaje de John Milius del que estés hablando, y no el de Robert E. Howard. No olvidemos que Milius se describía a sí mismo como un "fascista zen". Dicho esto, no estoy de acuerdo con tu visión tan apocalíptica de la situación. Creo que eso pertenece más a los 80, cuando parecía que todo jugador de "Dragones y mazmorras" debía ser un nazi oculto. Sinceramente, no veo que ese estigma siga existiendo.


Tres de los primeros cuentos de Conan son considerados hoy clásicos absolutos del género fantástico: “El fénix en la espada”, “La torre del elefante” y “La reina de la costa negra”. ¿Tienes un favorito? ¿Crees que hay algo que los escritores de hoy pudieran aprender de estos relatos?

- Es una elección difícil entre “La torre del elefante” y “La reina de la costa negra”. Amo ambas historias. Y, Bueno, ¡hay tanto que aprender de Howard! Era un hombre hábil con las palabras, insuperable en sus eléctricas escenas de acción y que puede ser maravillosamente poético, ofreciendo más de un retazo de filosofía en sus mejores cuentos. ¡Además, aún tengo que encontrar a otro autor capaz de escribir primeros capítulos tan buenos, incluso cuando el resto del relato muchas veces no está a la altura!


Hay gente que cree que Conan nunca cambia. Pero en las historias de Howard el personaje evoluciona de un cuento a otro. Conan el ladrón no es la misma persona que Conan el pirata o Conan el rey. ¿Crees que es algo deliberado o es la consecuencia de escribir distintos tipos de historias en distintos contextos?

- Conan se da por sentado, así de simple. Las historias casi nunca le tienen como figura central. Yo diría que es una especie de James Bond, o el “Hombre sin nombre” de Leone. Howard adaptaba al personaje según la historia que estuviera contando. Cuando quería hablar de la vida del pionero en la edad Hyboria, de la frontera y de los salvajes, de la innata superioridad del bárbaro frente al hombre civilizado, entonces, Conan se convertía en un gigante, en un personaje prácticamente invencible, como en “Más allá del río negro”. Este es un concepto muy alejado del Conan de, por ejemplo, “La torre del elefante”. De forma que no diría que es un caso de un personaje evolucionando lentamente... es más bien una visión distinta del mismo personaje, dependiendo no tanto de su edad como del tema de fondo con el que Howard estuviera jugando y el mensaje que quisiera lanzar.


Siempre me ha fascinado el “falso Shakespeare” de algunos de los relatos, que contrasta radicalmente con las historias simples (pero efectivas) que contienen. ¿Podrías hablarlos de ello?

- Realmente, no creo que Howard usara tanto el falso Shakespeare. Lo hacía en algunas historias. Pero en la mayoría, suele impresionarme su uso increíblemente moderno del lenguaje, especialmente el diálogo, muy alejado de los “vos” que uno esperaría de un relato de fantasía. Lo cual, por cierto, le afianza como un autor de nuestro tiempo.


Siempre me ha sorprendido que Howard amara tantos a sus personajes como para escribir poemas sobre ellos…

- Escribió un par de poemas sobre Solomon Kane, Kull y Brak Mak Morn, así como uno sobre la tierra de Conan, Cimmeria. No veo aquí una indicación de que amara sus personajes, la verdad. Podría decirse que, puesto que sólo podía vender versos a Weird Tales, resulta lógico que estos incluyeran a los personajes que aparecían en las páginas de Weird Tales.


He re-leído recientemente “La hora del dragón” y me ha maravillado que una novela de espada y brujería tan potente existiera ya en 1935. ¿Porque crees que, en su día, no fue tan popular como, digamos, Sexton Blake, Fu Manchú o Buck Rogers, personajes que, a día de hoy, han desaparecido?

- Creo que los orígenes de “baja alcrunia” de la obra, en los pulps, explica esto. Desgraciadamente, Howard no pudo publicar su obra en un volumen en tapa dura, como habría sido considerado “respetable”. Si “La hora del dragón” hubiera contado con ese honor, me temo que la historia del género fantástico sería hoy muy distinta.


Mi historia favorita de Conan es “La gente del Círculo Negro”. Me encanta lo mucho que debe a las aventuras románticas del siglo XIX y la relación entre Conan y Yasmina. Diría que es la única historia de amor en toda la serie. ¿Podrías contarnos un poco la historia detrás de este relato?

- Precisamente, este es uno de los cuentos de los que tenemos menos información. Creo que es más o menos seguro asumir que, a finales de 1933 Howard entendió que podía “reciclar” el trabajo de investigación que hacía para construir diferentes tipos de historias. De forma que si acaba a de leer un libro sobre la historia y usos de Oriente medio, podía usar esa información en una historia de El Borak, en otra de terror con villano oriental y, por supuesto, en una tercera de Conan que tuviera lugar en las regiones de Afghulistan o Iranistan. Otro elemento importante es la duración. Howard trataba de escribir obras más largas: “La gente del Círculo Negro”, el abandonado manuscrito de “Almuric” o “La hora del dragón” son historias mucho más largas que las que estaba acostumbrado a escribir. Podemos asumir que se preparaba para escribir una novela. “La gente del Círculo Negro” todavía no es eso, pero Howard entendió que tenía que incluir personajes tridimensionales. Una historia más compleja, en tres actos, no podía sostenerse únicamente sobre los hombros de Conan. Creo que la primera mitad del relato es brillante en todo: estilo, trama, tema, ritmo, imaginería visual… pero la segunda mitad parece menos trabajada y es entretenida, pero también un tanto caótica. ¡En cualquier caso, se mantiene en buena forma para ser un relato pulp de hace 80 años!


En 1935 Howard dijo sobre “Clavos rojos” que podría ser “la última fantasía que escriba nunca”. Murió poco después, haciendo de esta afirmación una triste realidad. Pero, si hubiera vivido más, ¿crees que Howard habría realmente abandonado el personaje de Conan? Sé que la respuesta sólo puede ser pura especulación, pero querría saber tu opinión.

- Sí, ya había terminado con Conan. Cuando murió, hacía más de un año que había escrito “Clavos rojos”. Si hubiera querido, podía haber escrito cuentos de Conan o cosas similares para las revistas de la competencia. La verdad es que había declarado en más de una ocasión que se estaba cansando del personaje y que deseaba escribir sobre la frontera Americana, sobre el Suroeste. Creo que eso es lo que habría hecho.


Hablemos de Kull. Apareció antes que Conan pero, ¿por qué crees que nunca fue tan popular como el cimmerio? ¿Puedes hablar un poco de “El reino de las sombras” y su importancia en el género fantástico?

- Los cuentos de Kull siempre fueron un tanto experimentales. Las historias de Conan, o al menos, muchas de ellas, eran más comerciales. “El reino de las sombras” puede ser visto como el primer relato de fantasía moderno, cierto. Es, en muchos aspectos, el esqueleto básico que usó Howard para construir sus historias del género. Sin embargo, yo diría que es mucho más importante “Sombras rojas” (o “Solomon Kane”, como se llamó originalmente). Un momento clave en la historia del género fantástico, que se burla de todas y cada una de las convenciones de las historias de acción y aventura. “El reino de las sombras”, aunque es, sin duda, revolucionario, todavía tiene ese aspecto de “el bien contra el mal” y todos esos “vos” que lo hacen más convencional.


Solomon Kane es aún anterior a Kull. ¿Cuáles crees que fueron las fuentes de inspiración primarias de Howard? ¿Por qué dirías que escogió el atuendo de “cazador de brujas” para vestir a un personaje que nunca, jamás, se enfrenta a una bruja?

- Solomon Kane es un personaje extraordinario, precisamente, porque nadie sabe quién es, que busca, ni por qué hace lo que hace. No lo sé yo, no lo sabes tú, no lo sabía Howard ni tampoco el propio Kane. Era una figura ajena incluso para su creador. Como puedes ver, no tengo respuestas a tus preguntas.


Los personajes de Howard todavía son muy populares, pero nunca han sido adaptados fielmente al cine… ¿por qué crees que ha sido así?

- Una palabra: Hollywood. Un mundo poblado por tipos que creen saber más de una historia que tú, que yo y que el autor que la ha escrito. Visto lo difícil que es levantar una película hoy día y la calidad de las series de televisión, creo que es evidente que la televisión es un medio más adecuado. ¿Quién sabe? ¡Quizás ocurra más pronto que tarde!*


*Está entrevista tuvo lugar antes del anuncio de Amazon de la serie de Conan. Por la respuesta de Patrice, parece que él sabía algo del tema…


Mucha gente habla de la influencia de Lovecraft en los escritores pulp de la época y, por supuesto, en la moderna literatura de terror… pero, ¿Qué hay de Clark Ashton Smith? ¿Crees que influenció a Howard de algún modo?

- La verdad, no creo que hubiera ningún tipo de influencia de Smith sobre la obra de Howard. Se respetaban y se admiraban mutuamente, aunque Smith tenía problemas con las sangrientas descripciones de Howard. Sabía, sin embargo, que había muchísimo más en su obra que la violencia extrema. Las cartas que se escribieron son cortas y van al grano, de forma que no parecen un lugar para mantener complejos debates psicológicos.


Conociste a Novalyne Price en persona. ¿Recuerdas algo interesante sobre esta conversación? ¿Qué opinas de cómo aparece representada en “El que camina solo”?

- La gente que me conoce puede afirmar que no soy nada tímido y que me cuesta mantenerme callado cuando alguien habla de Howard. Sin embargo, cuando conocí a Novalyne, me quedé de piedra. No pude decir ni una palabra. Así me sentí de emocionado, de impresionado. Me encantó “El que camina solo”. Todos los fans de Howard deberían ver la película… ¡y leer el libro en el que se basa!


Robert E. Howard también escribió muchas historias no relacionadas con Conan. Para alguien que no tuviera la menor idea, ¿qué recomendarías?

- Los relatos históricos recopilados en “El señor de Samarcanda”. Absolutamente brillantes.


¡Muchísimas gracias por tu tiempo, Patrice! ¡Espero que volvamos a hablar pronto!




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